8M
"Derechos, justicia y acción para todas las mujeres"
¿Sabías
que los análisis del Banco Mundial no han identificado ninguna economía en que las
mujeres tengan las mismas oportunidades económicas que los hombres?
¿Que
las mujeres solo disfrutan de dos tercios de los derechos legales que
tienen los hombres?
¿Que
la brecha
salarial está permitida por ley en casi la mitad
del mundo?
Sí. En pleno siglo XXI,
la desigualdad persiste, amparada por leyes y con respaldo
judicial.
En
el Día Internacional de la Mujer, desde Confederación de Cuadros y
Profesionales (CCP) reafirmamos nuestro
compromiso con la igualdad ante la ley y con una justicia sin
discriminación. Porque la conclusión a la que llegamos es
inequívoca: las leyes pueden cambiar vidas, pero sin justicia no
hay igualdad.
Por
eso, este domingo 8
de marzo, Día Internacional de la Mujer 2026,
el lema impulsado por ONU Mujeres es tan claro como urgente: derechos, justicia y acción
para todas las mujeres y niñas. Un lema al
que CCP
se suma subrayando que “los derechos no se sostienen solos:
necesitan leyes que los reconozcan, tribunales que los defiendan y
una sociedad que no mire hacia otro lado. Ese es compromiso de
todos y todas”.
La
historia demuestra que cuando las mujeres avanzan, avanza toda la
sociedad. Y cada avance, tiene un nombre y una historia.
A
muchas mujeres, la defensa de nuestros derechos les ha costado
libertad, seguridad y, a veces, la vida.
Malala
Yousafzai desafió al extremismo
defendiendo el derecho de las niñas a la educación. Intentaron
silenciarla con violencia; respondió con más voz y más lucha,
convirtiéndose en referente mundial.
Mahsa
Amini, cuya muerte tras ser
detenida por la policía de la moral en Irán por llevar el velo “de
forma incorrecta”, encendió el grito de “Mujer, vida,
libertad” y simbolizó la lucha por los derechos de millones de
mujeres. La respuesta del régimen fue brutal: represión,
detenciones masivas y ejecuciones vinculadas a las protestas.
Otras,
han conseguido avanzar haciendo de ello bandera.
Una
de ellas fue la jurista Ruth
Bader Ginsburg, quien antes de convertirse en jueza
del Tribunal Supremo de Estados Unidos llevó a los tribunales casos
-como Califano v. Goldfarb y United States v. Virginia- que
desmontaron leyes discriminatorias.
En
España la igualdad ante la ley no siempre estuvo garantizada.
Gracias
a la determinación de Clara
Campoamor, en 1933 las mujeres pudieron votar por
primera vez en España.
Sin
embargo, no consiguieron la capacidad jurídica plena hasta 1975,
cuando la jurista María
Telo, en 1975, impulsó la reforma del Código
Civil de 1889 y acabó con la desigualdad institucionalizada.
El
artículo 14 de la Constitución Española de 1978, que proclama que
todas las personas son iguales ante la ley, nació de la
persistencia de María
Teresa Revilla, la única mujer de la comisión
constitucional, y quien impulsó el reconocimiento expreso de la
igualdad jurídica.
Un
año más, hay que exigir el paso de la igualdad jurídica a la
igualdad real.
Como
recordó Clara
Campoamor: “La libertad se aprende ejerciéndola.”
La igualdad también.